23 feb. 2008

Manifiesto


Si bien todos nacemos desnudos y bañados en sangre, no todos somos iguales.
Algunos nacen sanos y fuertes, otros enfermos y con discapacidades.
Algunos nacen en familias ricas, otros pobres. Muchos no tienen familia.

Aceptando las diferencias, podemos construir.

Es responsabilidad de los más fuertes ayudar a los más débiles, de los inteligentes ayudar a los torpes, de los educados a los ignorantes, de los ricos a los pobres, de los poderosos a los insignificantes, de los extrovertidos a los tímidos, de los valientes a los cobardes, de los sanos a los enfermos, de los libres a los esclavos y de los despiertos a los dormidos.

Todos nacemos con la capacidad de amar a los demás, aunque esta requiera de un continuo y exhaustivo ejercicio.

1 comentario:

Aguabella dijo...

FRANCO, que verdad dices,asi nacemos, y en diferentes ambientes nos criamos,cuando nos quejamos mejor pensar un poco quien estapeor y quien tiene menos,y aprender a caminar hacia delante,
y si nos cuesta el camino debemos dejarnos ayudar.
un beso.